Testimonios

“Gracias Celia y Luis por esta peregrinación que, para nosotros que hemos hecho  30 años de casados, representa la luz del amor de la pareja y de la familia.”

“Debo mucho a esta pareja excepcional, Luis y Celia Martin. Han sacado a mi hijo del alcoholismo donde estaba sumergido desde hacía muchos años. Antes de la beatificación me encomendaba a ellos y  hoy continuó rezándoles por toda mi familia por su salud, por su trabajo, por su unión que debe renovarse y por su retorno a la Fe.”

“Santa Teresita, vengo a confiar mi familia a la tuya. ¡Qué Celia y Luis nos ayuden a poner en práctica las gracias que la Providencia nos concede! ¡Hermanita, ponemos bajo tu protección a nuestra hija Lucia y particularmente a sus tres hijos! Celia, ruega por mi salud, para que cumpla la voluntad de nuestro Padre. Querida familia, ruega por nosotros.”

“Gracias por haber arreglado la casa de Teresita. Queremos seguir el ejemplo de su vida y de la de sus padres. Que nos ayuden a progresar en el amor de Dios.”

“Gracias a la familia Martin por su vida, su fe, sus hijos, su santidad y el ejemplo que nos da cada uno.”

“Muchas gracias a los esposos Martin, Luis y Celia, hermoso ejemplo de santidad a seguir y adaptar a nuestro tiempo.”

“Hermanita querida, cuando vinimos a pedirte en 1972 que nos ayudases y que iluminases a mis padres para que aceptasen mi ida a París, para hacer carrera en correos, me escudaste. Gracias. Cuando en 1976 abriste nuestra vida de pareja por un retiro, hecho antes de nuestro matrimonio, nos indicaste el camino que debíamos seguir. Hemos tenido tres hijas. El camino ha sido un poco caótico pero bueno. Gracias, hermanita. Ahora  tenemos cuatro nietos. Haz que seamos felices el resto de nuestra vida. Qué tus padres Luis y Celia ayuden a nuestros hijos, a nuestros nietos y también a nosotros en nuestro papel de abuelos. Luis y Celia, guiadnos y caminad con nosotros.”

“Gracias, Teresita por la lluvia de rosas que me envías cada día. La vida es dura, pero no imposible. Me has dado una fuerza nueva para vencer mi paro y la diabetes de mi mujer por la que se deprimió y se volvió mordaz. Te pido por mis hijas para que superen sus dificultades. ¡Muchas gracias! Hoy, tu casa de Alençon renace de sus cenizas como un fénix.”

Pueden enviarnos, si lo desean, sus testimonios a: sanctuaire@louisetzelie.com