Basílica y Baptisterio

En la basílica de Nuestra Señora de Alençon se celebraron el matrimonio de Luis y Celia Martin, el bautizo de Teresita y los funerales de Celia.

Un poco de Historia

Celia iba aún a la escuela cuando el señor Guérin, su padre, se jubiló y  fue a vivir con su familia a la calle San Blas, a unos cien metros de la Basílica. Celia frecuentó esta iglesia hasta su matrimonio con Luis Martin. La ceremonia tuvo lugar el 13 de julio de 1858, a media noche. Entonces, los nuevos esposos fueron a vivir a la casa donde Luis Martin tenía la relojería, cerca de la parroquia de San Pedro de Montsort.

Hubo que esperar hasta 1871 para que Luis, Celia y sus hijas volvieran a ser parroquianos de Nuestra Señora cuando se trasladaron a la casa de de la calle San Blas. A partir de esa fecha, frecuentaron esta iglesia cada día para oír la primera misa de la mañana, a las 5:30 de la mañana. Luis participó también en la Adoración Nocturna.

Teresita, la única hija que nació cuando la familia pertenecía a esta parroquia, fue bautizada en la iglesia de Nuestra Señora el 4 de Enero de 1873. La capilla del baptisterio está dedicada a Santa Teresita del Niño Jesús desde su canonización en 1925. La vidriera de Luis Barillet recuerda el acontecimiento.

Teresita fue todos los domingos a misa mayor con su familia a esta Iglesia. Una pintura de Celina representa a la niña yendo sola a la iglesia bajo la lluvia.

En esta iglesia también se celebraron los funerales de Celia en 1877.

Un poco de arquitectura

El edificio, en forma de cruz latina, está compuesto por una nave central y laterales de finales del siglo XV, capillas del XVI, pórtico monumental de principios del XVI y presbiterio, con transeptos y trascoro, reconstruidos a mediados del XVIII.

El arte gótico estaba en su fase Flamígera a finales de la Edad Media. El pórtico es un modelo elegante en su género de dicho arte, “encaje” de piedra. Según un poeta: ”La iglesia está construida de tal manera que, para poner a Dios en el lugar más hermoso habría que ponerlo en el pórtico.”

Los arbotantes de doble tramo y las balaustradas de la base de los tejados también están decorados con finos detalles.

La bóveda ramificada de la nave permitió amplias vidrieras, ilustradas con escenas del Antiguo Testamento al norte y de la Virgen al sur, de estilo renacentista.