Vida de Leonia Martin, hija problemática

El proceso de beatificación de la tercera hija de Luis y Celia Martin, Leonia, se abrió precisamente, cuando estos iban a ser canonizados. En efecto, Mons. Jean Claude Boulanger, obispo de Bayeux-Lisieux aceptó, el 24 de enero de 2015, la petición de la hermanas del monasterio de la Visitación de Caen de que se introdujese la causa de beatificación de Leonia. Ahora es “Sierva de Dios, “por lo que podemos pensar que, después de la canonización de su hija pequeña, santa Teresita del Niño Jesús en 1925, otra de sus hijas puede llegar a ser santa.

Leonia nació el 3 de junio de 1963 en Alençon. Su posición por nacimiento  en medio de sus hermanas,  María y Paulina por un lado y Celina y Teresita por otro y  la muerte a los  cinco años de su hermana Elena, con la que sólo se llevaba un año, pudo contribuir a su situación de aislamiento.

Nada fue fácil con esta niña: salud precaria, carácter difícil, inestabilidad permanente, inteligencia lenta…Celia, su mamá escribió en una ocasión a su hermano Isidoro. ”La he visto entre la vida y la muerte durante 16 meses.” Fue causa de gran preocupación para sus padres y hermanas, pero supieron rodearla de tesoros de amor, de paciencia, de oración…. Aunque estuvo varias veces en la Visitación, no estudiará allí como sus hermanas mayores. Sus padres tuvieron que renunciar al futuro brillante que siempre desearon para sus hijas y quererla tal y como era con la esperanza de que, poco a poco, hiciera progresos. Cuando Leonia se refería a su porvenir siempre dijo lo mismo: “Seré religiosa de la Visitación como mi tía.”

La vida no fue sencilla ni para ella ni para su entorno, pero entró en la Visitación y fue religiosa, una verdadera religiosa como fue siempre su deseo. Sin entrar en detalles de la vida difícil de Leonia Martin, podemos destacar y admirar la confianza en Dios que tuvo su madre. En efecto, en una de las cartas Celia escribió: ”En cuanto a Leonia, solo Dios la puede cambiar y tengo la firme convicción de que lo hará.” Aunque la partida no estaba del todo ganada, Celia fue testigo del cambió que experimentó Leonia una vez que fue liberada del poder despótico y violento de Luisa Marais, criada  de la casa. Por eso Celia pudo escribir: ”Me ama tanto como le es posible amar y con este amor entrará poco a poco en su corazón el amor de Dios.”

Si Celia emprendió una última y dolorosa peregrinación a Lourdes, fue porque esperaba curarse para tener tiempo de educar a su hija. ”A partir del momento en que vi lo que había sucedido con Leonia, me estoy agarrando a la vida, ahora sé cuanta necesidad tiene de mí”. Resignada a no ser curada, ofrece la peregrinación por Leonia: ”Si la Santísima Virgen no me cura a mí, le pediré que cure a mi hija, que le abra la inteligencia y que la haga una santa.” Leonia no queda indiferente ante esta ofrenda: quiere morir en lugar de su mamá. Finalmente, Celia ofreció su vida por su hija, como dijo antes de morir: ”Si debo sacrificar mi vida para que Leonia sea una santa, lo haré con todo mi corazón.”

Dios escuchó la oración de Celia. Leonia, después de varios ensayos sin éxito, entró definitivamente en el monasterio de la Visitación de Caen en 1899 donde murió en olor de santidad el 16 de junio de 1941. Durante más de sesenta años, con sus sacrificios y sus oraciones, llegó a dominar su naturaleza rebelde. Consciente de sus debilidades vivió el abandono en la misericordia divina e hizo suyas las palabras de Teresita: ”Desde que comprendí que no puedo hacer nada por mí misma, la tarea no me parece tan difícil. Siento que la única cosa necesaria es unirme cada vez más a Jesús y el resto me será dado por añadidura.”

Cuando descubrimos este amor crucificante y crucificado en la vida de Luis y Celia Martin, comprendemos el motivo por el que los padres de hoy día confían a Leonia Martin sus hijos difíciles, débiles, probados, cuyo camino es dificultoso en este mundo que predica el éxito a cualquier precio y a todos los niveles. En el monasterio de la Visitación de Caen se depositan cada día plegarias llenas de dolor y al Santuario de Alençon, y de modo especial a la casa donde la familia vivió, también vienen muchos padres a confiarle sus hijos. Los que sufren y los que hacen sufrir, todos son testigos de grandes gracias recibidas: renovación del diálogo, intercambio de perdón, puertas que se abren… A menudo, si las señales no son tan claras, la fe, el coraje y la paciencia humilde se refuerzan para acompañar ese hijo problemático.

Tras los pasos de Leonia Martin en Alençon

  • Nacimiento el 3 de junio de 1863 en la casa de la calle du Pont Neuf, en el primer piso, donde vivían los esposos Martin. La joyería relojería estaba  situada en los bajos de la casa.
  • Bautizo en la iglesia de San Pedro de Monsort el 4 de junio de 1963, en la fiesta del Corpus por el abate Lebouc. (Aún se conserva la pila donde fue bautizada en dicha iglesia)
  • Casa familiar desde 1871 a 1877, 50 rue Saint Blaise. En ella vivió Leonia con su familia desde los 8 a los 14 años. (Se puede visitar. Casa natal de  santa Teresita)
  • Escolaridad en la Escuela primaria regentada por el Instituto de las Hermanas de la Providencia, 5 rue du Pont Neuf, situada en la cabecera ¿???de la de la iglesia de nuestra Señora (se sabe el lugar donde estuvo situada pero hoy no hay escuela en este lugar)
  • Primera Comunión el 13 de mayo de 1875, en la fiesta de la Santísima Trinidad en la iglesia de nuestra Señora (Basílica desde 2009). Aquí se casaron sus padres, Luis Y Celia, fue bautizada Teresita y se celebraron los funerales de Celia.
  • Monasterio de Clarisas, calle de la Media Luna, 7 de octubre de 1886, primer ensayo de vida religiosa de Leonia (Experiencia que durará dos meses. La salud frágil de Leonia no pudo soportar el rigor de la regla.)

En Sées: Peregrinación de Luis Martin, a pie, (alrededor de 42 Kms ) a la iglesia de la Inmaculada Concepción( elevada al rango de Basílica el 1 de mayo de 1902) para obtener la curación de Leonia. Peregrinación anual de Celia con Leonia el 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada Concepción