Segundo milagro de los Santos Luis y Celia Martin

Carmen nació el 15 de octubre de 2008. Después de un embarazo muy difícil “Prepárese para lo peor” le dijo la comadrona. Las complicaciones frecuentes en los bebés prematuros se multiplicaron: dificultades respiratorias, cardiacas, doble septicemia, hemorragia cerebral en el estado más avanzado, etc .

Como la niñita nació el día de Santa Teresa de Ávila, su papá se dirigió a un Carmelo, fuera de la ciudad, para pedir oraciones por su hijita. Los padres iban cada domingo a misa allí y después volvían al hospital.

A finales de noviembre la situación era desesperada. Por primera vez la mamá pudo tocar a su bebe, la incubadora quedó abierta. La familia comenzó a pensar en el entierro.

El 23 de noviembre la Priora del Carmelo dio a los padres la oración a Luis y Celia en Español para que la rezaran pidiendo la curación de su hijita. Al día siguiente y contra toda esperanza se produjo un cambio providencial. Carmen estaba mejor, la infección había cedido y comienza a recuperarse de tal manera que el 2 de enero de 2009 abandonaba el hospital.

Sólo existía un motivo de preocupación: la hemorragia cerebral que dilataba su cráneo y la hacía sufrir. Se decidió hacer unas pruebas el 19 de febrero. Probablemente habría que operar.

De nuevo invocaron a los Esposos Martin cuyo relicario pasó  providencialmente por el Santuario de Lérida días antes de las pruebas. El padre de Carmen, su hijo mayor, nacido el 2004, y los abuelos fueron al Santuario para dar gracias a los Esposos Martin y para seguir pidiendo su protección para Carmen.

Desde el Monasterio las carmelitas se unieron a sus oraciones. Algunos días después, la ecografía reveló que la hemorragia cerebral había desaparecido, sólo se apreciaban las cicatrices y, lo que fue más sorprendente (los médico no podían explicarlo), no habían ni secuelas neurológicas o motrices.

Fue el milagro que el Papa reconoció el 18 de marzo.

Así se expresaron los padres de Carmen al conocer la fecha de la canonización de Luis y Celia Martin: “La noticia de la Canonización de Luis y Celia nos llena de emoción, de alegría y de gratitud.  Ya son parte de nuestra familia después de tanto como les hemos rezado y de lo que han intercedido por nosotros ante el Señor para que nos concediera la curación de nuestra hija. Los esposos Martin son un ejemplo de unión familiar cuyo fundamento es el amor y el respeto a los hijos. Gracias a ellos también nosotros  vamos a enseñar estos valores a nuestros dos hijos.”